Enseñando a la IA a cuidar el planeta

Enseñando a la IA a cuidar el planeta

Recientemente, los grupos de 2º de Computación y Robótica (CyR) y 4º de Digitalización se han unido en un proyecto intermodular para explorar las fronteras de la Inteligencia Artificial aplicada a la sostenibilidad. Utilizando la plataforma educativa LearningML, nos hemos propuesto un objetivo claro: entrenar una aplicación capaz de identificar residuos y decirnos dónde reciclarlos.

¿Cómo aprende nuestra aplicación?

Para que una IA funcione, no basta con programar reglas fijas; hay que «entrenarla» con datos. En nuestro caso, los datos han sido imágenes reales de los desechos que generamos a diario. Los alumnos han trabajado clasificando residuos en cuatro categorías fundamentales:

  • 📦 AZUL: Papel y cartón.
  • 🟤 MARRÓN: Materia orgánica.
  • 🟡 AMARILLO: Plásticos y latas.
  • 🟢 VERDE: Vidrio.

El desafío de las 15 muestras

En el editor de LearningML, la precisión es fundamental. Para que el modelo no confunda, por ejemplo, una servilleta de papel (azul/orgánico según el uso) con un envase plástico, los alumnos han tenido que alimentar cada contenedor con un mínimo de 15 imágenes diferentes.

Al aportar una gran variedad de ángulos, luces y tipos de objetos en cada carpeta, logramos que el algoritmo reconozca patrones con mayor fiabilidad. Es un ejercicio de paciencia y rigor técnico que une la competencia digital de 4º con la aplicación práctica en el sector de la hostelería de 2º CyR.

El proceso técnico:

  1. Recogida de datos: Captura de fotos de residuos reales.

  2. Entrenamiento: Organización en carpetas dentro de LearningML.

  3. Prueba: Testeo de la IA con nuevos objetos para verificar su tasa de acierto.

Tecnología con propósito

Este proyecto demuestra que la Inteligencia Artificial no es algo lejano o abstracto, sino una herramienta que puede ayudarnos a gestionar mejor nuestros recursos. Al automatizar la identificación de desechos, estamos un paso más cerca de optimizar el reciclaje en nuestro centro y fomentar una verdadera economía circular.

¡Enhorabuena a los dos grupos por este gran trabajo de «entrenamiento» por un futuro más verde!